vigésimo segundo desahogo del ciego que ve

Published by desahogandome under on 8:44:00 p. m.
Detesto gratis el rencor del que envidiándote e inseguro te contempla. Del que huye hacia delante creyendo portar razones que no se detuvo a analizar. Aquél ante el que todos se postran, de cuerpo presente, e ignoran y rien cuando no está. El que te mira, de reojo y cree alcanzarte con su poder. Un alma hueca que nos jode y mucho, demasiado.

El que se vende vendiendo lo ajeno. El que toma habiendo tomado. El que ríe si lloras.

Presos entre las hojas de un libro mal escrito y de peor guión; nuestros cuerpos impresos, en cursiva o no, sin respirar, sin aire. Esclavos con convenio patronal.

Y su mirada que nubla e intimida, que me distrae de tanta hipocresía, es lo que de verdad mata.

vigésimo primer desahogo silencioso

Published by desahogandome under on 8:59:00 p. m.

Echo de menos el silencio, lo añoro. Amo tanto la vida que no mataría ni una célula, siquiera mía.
Al fondo del largo pasillo que nace a los pies, ancho y recto y curvo y recto y curvo, ves a lo lejos sonriente mirada que te observa y reclama lujosa y posesiva. Tomas una puerta multicolor y roja, a tu izquierda, y huyes mirando atrás sin olvidar la presencia.
De no haber nadie en el camino viajarías sereno por un tiempo, entre nubes de silencio.
Mas lleno de hermosas personas que saben escapar de ella, el ruido ensordece. Añoro el silencio, ahora entre el gentío.
Lo usaré para amar entonces.

vigésimo desahogo honesto

Published by desahogandome under on 9:15:00 a. m.
Dime qué público tienes y te diré como eres. Dedicado al friky que los inventó y que se puso el primero, de pie, a la hora de golpear. De desgarrar vida ajenas.

Sigue el espectáculo de un calvo al viento sin gracia y grosero. La tormenta ya pasó, marchó. Siguen los vientos sacudiendo conciencias. Mas no más.. Sigue la tribu demandando carroña. Sigue el mundo de culo, girando cada vez más rápido. Quiero cambiarlo, o cambiarme. Asesinar tu tristeza. Sigue el mundo y no para; porque no se detiene como tú te detienes. A pensar. Y el mundo sin fin del mundo, sigue siguiendo.

Soñaré, gracias al sexo
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décimo noveno desahogo un delirio de amor muerto

Published by desahogandome under on 9:23:00 p. m.

La boca indebidamente abierta, la frase pegada al paladar. Y mucha sed, sed debida.


Cuando cada atardecer asomo allá en lo alto y te busco ¿por qué te encuentro? Si he de seguir el camino más recto hacia a ti pronunciando palabras, si basta con contemplarte desde ahí arriba, siempre, aún oculto ¿por qué no puedo compartirte si te alcanzo? Cada día y cada noche, como ayer, que te muestras, te observo y te deseo. Ser de tu misma materia, poder fundirnos en un nuevo sustrato, crezcer desde ahí abajo juntos, como uno, para olvidar que la luna, aunque brilla, muerta está.


Así qué: quisiera ser del color más oscuro y disimularme entre tus sombras mientras giras. Mas no puedo con este disfraz de alegría, que sí me regalaron y me obliga: soy un payaso multiculor. Así que: quisiera vivir desnudo, despojarme de cuanto me adorna sin vida, y serás mi único destino. Mas no puedo con todo el calor mío que apropias y que obliga: no puede arder mi piel. Así que: quisiera ser tú. Mas no puedo si no te vas.


Así quisiera: que mi vida naciera de tu vientre, con tu brillo y nuestras semejanzas, para amarte.

décimo octavo desahogo suplicando

Published by desahogandome under on 6:39:00 p. m.

He de escribir un desahogo y combatir el sentimiento que me astilla el alma, como otros escribieron los versos más tristes esta noche… Porque pudieron. He de buscar la forma y manera de poner fin a tantas historias, de esas que surgen y dejan un hilo del que desear seguir tirando. He de pedir días más cortos y noches más largas donde encontrar un rostro desconocido y un cuerpo que me haga sudar a oscuras y que me deje exhausto. He de encontrar la compañía que me comprenda, y me sorprenda. Y que no intente cambiarme.

He de encontrar a quien no demande el amor desinteresado que ofrece, porque estoy tan vacío…

Y tan ocupado.

décimo séptimo desahogo con un cuento

Published by desahogandome under on 5:18:00 p. m.

Qué es más importante: el amor o el dinero?

Bonita cuestión.

Conducía por una de las modernas autovías, relajado y sin prisas, seguramente con Calamaro de fondo, mientras ella, que creía haber realizado una pregunta retórica, oteaba por mi respuesta que no llegaba.

Guiaba el Clio y meditaba al respecto, algo dijo ella que no recuerdo. Por un momento me creyó enfadado, tal vez desencantado; la magia dura lo que dura. Y punto. Y lo que dura, se acaba.

Atónita, un minuto después, escuchó mi respuesta a la par que yo mismo: “sin duda alguna, el dinero“.

Se ríe; sonríe. No me cree. Seguramente, piensa, quiero provocarla. No duda: es más importante el amor y alguien tan reflexivo y tan humano no puede pensar lo contrario, no puede ser tan materialista.

Viéndola venir (y aquí cada cual que emplee su imaginación como plazca), reitero y argumento: “es más importante el dinero”. Y prosigo: porque lo dice Andrés, raudo-rock, con notas de blues: “no se puede vivir del amor” (mi, la, si, mi).

¡Y qué razón tiene!

Porque aquí, tal vez, en este primer mundo, para muchos (que no todos, siempre hay desvergonzados) sea más importante el amor; mientras que para el 70% de seres humanos lo es comer. Y el amor no se come.

Moraleja: nosotros que podemos ser humanos, seámoslo.