martes, 21 de octubre de 2008

vigésimo octavo desahogo ni cielo el infierno

Amé La Rutina De Vivir Distinto, Cada Día. Preso En Lo Que Fui, Quieto.
Ahora Que En Este Ajetreo De Vida Errante Y Monótona, El Tiempo No Pasa; Ahora Que Miro Hacia Dentro Por Ver Si Quedó Hueco Donde Cobijarse; Paloma, Sigue Poniendo Tus Huevos.


Siendo Distinto Y Hermosamente Humano, Cabalgo A Lomos De Un Destino Traidor, Buscando Surcar El Cielo Hasta Yave. Y Abrirlo Y Destriparlo. Mas Siento Que Aquello Es Hueco Y Vacío.


Cobijado Entre Rémoras Asidas A Una Manta Gigante, Bucee Hasta El Abismo. En La Sima Más Profunda Del Océano Más Hondo Y Oscuro E Infinito, El Tiempo Seguía Quieto.


Mas Halle También Que Era Vacío; Paloma, Sigue Poniendo Tus Huevos. Decidí, Llanamente, Vivir Distinto, Vivir Viendo, Pisando El Suelo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

si escribes me haces feliz