cuadragésimo cuarto desahogo por la fruta que nos prohíben

Published by desahogandome under on 11:25:00 a. m.

Quise morder una fruta prohibida, porque era dulce y porque no causaba muerte.

Mas obviamente estaba prohibida por el poder que prohíbe, quién si no.

Me pregunté: ¿por qué?

Nadie dudaba de que el poder sí las comía, las más dulces primero. Así que tome la fruta y no solo la mordí sino que la saboreé entera (y pensé seguir haciéndolo).

Mi sorpresa fue mayúscula cuando mis iguales comenzaron a recriminarme el delito, algunos a voz en grito.

Yo rogaba: "¡probadla, es deliciosa, nos engañan!”. Pero está prohibido, insistían, comiendo las frutas podridas que enviaba el Poder a cambio de respetar la prohibición.

Bastaba con que el poder lo prohibiera.
Hay quien hace de la ley ética” ¡grité! “Quien confunde lo inmoral con lo prohibido, y viceversa”.

Mi sorpresa fue aún mayor al descubrir que a nadie le importaba su sabor. Sólo unos pocos mostraron curiosidad humana.

El resto sometimiento a cambio de un trocito de pan.
Me pregunté cómo es posible que el hombre sea tan poco hombre. O tanto, precisamente.

El poder es un hombre, o cientos. De carne y hueso, como el resto, que toman frutas que prohíben para asegurarse sus privilegios, como los gobiernos y quienes a ellos se abrazan son el cáncer de la humanidad.
No seré “sociedad civil”, porque ésta siempre ha sido servil. Servil para matar y también para morir: ¿por quién? ¿para qué?
Pienso vivir comiendo de todas las frutas que estén a mi alcance… siempre que alguien a mi lado no tenga más hambre que yo.

11 locas opiniones:

P Vázquez "ORIENTADOR" dijo... @ 15 de enero de 2009, 12:09

Haces bien,di que sí.

MBI dijo... @ 15 de enero de 2009, 12:09

Vivir ... esa humanidad incierta.

aLba dijo... @ 15 de enero de 2009, 12:17

inteligente respuesta :)

Ricardo Colomer dijo... @ 15 de enero de 2009, 13:55

Así imposible, siempre habrá alguien con más hambre.

Un abrazo

ilu dijo... @ 15 de enero de 2009, 15:26

Quizá estaba tan rica, precisamente por ser prohibida. Quizá quienes se echan las manos a la cabeza por vertela comer, la prueban a escondidas y se sienten culpables.
Sigue comiéndola por mucho que digan los que ni siquiera sospechan su sabor.

Un mordisquito para ti

Tesa dijo... @ 15 de enero de 2009, 22:37

Siempre comeremos la fruta que nos indiquen. Mira a tu alrededor, todo está regulado: La forma de conducir, la manera de formar una familia, el modo de vestirse, las fiestas a celebrar. Hasta el mayor transgresor se deja llevar por algunas normas y costumbres.
Somos, congénitamente, un rebaño
...y siempre hay algún espabilao que nos pastorea.

Fantômas dijo... @ 16 de enero de 2009, 22:11

Gracias por tu comentario! Seguiremos pasando por acá.

Saludos.

Puta Desgraciada dijo... @ 17 de enero de 2009, 1:57

Que blog más psicodelico...

Le voy a enseñar a un amigo este blog que dijo que mi cuarto era funky...

hola dijo... @ 17 de enero de 2009, 16:35

el poder lo tiene la masa, pero la masa es tan imbécil que no se da cuenta de ello y siempre acaba subordinada por unos miserables que hacen lo que quieren con ella

vico dijo... @ 18 de enero de 2009, 1:43

Hola, devuelvo visita. Tengo mucho material para leer por acá, así que seguiré leyendo.

sobre tu post en el último punto, no sé...creo que seguirás comiendo siempre que tengas hambre a la hora de luchar por la comida uno no se deja aunque al lado tenga alguien con mas hambre que uno! sobrevivencia le llaman,

saludos desde L.A.

Ignacio Reiva dijo... @ 20 de enero de 2009, 12:32

Las prohibiciones no son mas que propuestas que los débiles aceptan.

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