sexagésimo primer desahogo, a ver quién se siente aludido

Published by desahogandome under on 2:39:00 a. m.
Me encuentro en ese momento de la vida
apurando la treintena
en que cuando creo que estoy preparado para algo
enseguida recuerdo que ya metí públicamente la pata demasiadas veces.
No es que tenga miedo al ridículo
o al rencor
es que me aprendo y me conozco,
con cada una de vuestras miradas,
con cada gesto y palabra que me dirigís,
vosotros
el resto de mi espejo.

No digo que tengáis un pulido perfecto
ni a ello espero que aspiréis, e insisto con la viceversa que tanto admiro,
tan sólo basta con que seáis francos y me digáis qué veis
os remitiré encantado el reflejo, en mi admirada, humana y reiterada viceversa.

Y es que creciendo, perdón viviendo, se aprende (o debiera)
a ser quien se es y a ser quien eres
y ambas personalidades,
por igual hay que cuidar
si se es ser de palabra, de espalda recta y de pechos firmes
(existen ilustradas excepciones de lo contrario
que por merecidas y con el único fin de agitar las conciencias menciono
dejando que cada cual se inspire en sus ídolos de barro).

¿que a qué viene esto?
Porque no el ego satisfecho merece cualquier medio
o al menos no debiera, como los fines
y porque a mis casi cuarenta años he descubierto
que si el mundo se muere
será por falta de empatía.

A esto viene.

Y por más que busco: públicamente no encuentro.

4 locas opiniones:

Luna dijo... @ 12 de noviembre de 2009, 14:09

Me pregunto cuándo, por qué razón perdimos la capacidad de entender los sentimientos del otro. Tendremos miedo a ser vulnerables o simplemente nos endurecemos a fuerza de golpes? Yo quiero otra cosa para mí.

Besos

Tesa dijo... @ 12 de noviembre de 2009, 15:00

¿La empatía es cuestión de generosidad?
¿o de inteligencia ...y a pesar de los avances tecnológicos, cada vez lo somos menos?

Amanda dijo... @ 12 de noviembre de 2009, 16:01

Creo que el gran enemigo de la empatía es la vida fácil. El ser humano no se pone en la piel de los demás si no ha conocido el dolor.Sólo quien ha sufrido entenderá el sufrimiento ajeno.Necesitamos haber experimentado algo para comprender el efecto que causa en una persona.Seguramente en los paises menos favorecidos existe más empatía entre las personas.La capacidad de ponerse en el lugar de otros nace de las experiencias vividas.
Respecto a la falta de empatía, no me siento aludida.
Un fuerte abrazo y como yo ya he superado los cuarenta y estoy cerca de cumplir los 47 (uy! que mal ha sonado eso!! jeje)te aviso que este es un periodo de introspección y análisis que dura lo suyo,(en mi caso, todavia no ha terminado).
Hasta pronto.Besos

Ricardo dijo... @ 13 de noviembre de 2009, 12:47

Ya sabes los años que cumplo el próximo Junio, por lo tanto podrás imaginarte la de preguntas que últimamente me ha dado por hacerme a mí mismo. Tenemos mucho en común como bien sabes, pero esta catarata de cuestiones y respuestas complicadas creo que es algo que no nos atañe a los dos solos (pobrecito aquel que no se haga preguntas y busque respuestas). Hace no mucho tiempo escuché una de las últimas canciones que ha publicado Fito y me puso la carne de gallina, no sé la edad que tiene Fito, pero a tí y a mí nos viene que ni 'pintá'. Aquí te la dejo, leela tranquilamente y piensa en lo que dice:

ANTES DE QUE CUENTE DIEZ

Puedo escribir y no disimular
Es la ventaja de irse haciendo viejo
No tengo nada para impresionar
Ni por fuera ni por dentro.

La noche en vela voy cruzando el mar
Porque los sueños viajan con el viento
Y en mi ventana sopla en el cristal
Mira a ver si estoy despierto.

Me perdí en un cruce de palabras
Me anotaron mal la dirección
Ya grabé mi nombre en una bala
Ya probé la carne de cañón.
Ya lo tengo todo controlado
Y alguien dijo no,no,no,no,no
Que ahora viene el viento de otro lado
Déjame el timón…. y alguien dijo no,no,no.

Lo que me llevará al final
Serán mis pasos, no el camino
¿ No ves que siempre vas detrás
cuando persigues al destino?

Siempre es la mano y no el puñal
Nunca es lo que puede haber sido
No es porque digas la verdad
Es porque nunca me has mentido.

No voy a sentirme mal
Si algo no me sale bien
He aprendido a derrapar
Y a chocar con la pared.
Que la vida se nos va
Como el humo de ese tren
Como un beso en un portal
Antes de que cuente diez

Y no volveré a sentirme extraño
Aunque no me llegue a conocer
Y no volveré a quererte tanto
Y no volveré a dejarte de querer.

Dejé de volar, me hundí en el barro
Y entre tanto barro me encontré
Algo de calor, sin tus abrazos,
Ahora sé que nunca volveré.

Un abrazo, amigo

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