Sexagésimo segundo desahogo desde la calle

Published by desahogandome under on 8:17:00 p. m.

Escucho alto y claro el sonido de los sables en mi cerebro
Al compás del latido de mi corazón sereno
La mañana salió gris, la calle está fría, tal vez no quería, volver a la vida.

El dolor es un aval eterno que escapa al entendimiento
A veces tan deseado como un oasis en el desierto
Que se da y se regala;
La calle espabila, vicente camina, no hizo falta guía.

Cada vez chirría más el agudo sonido del acero
Cada paso que doy estoy más lejos del momento
Todo llega si esperas;
La calle diría: ya se hizo de día y llegó la jauría.

Te regalo princesa la estrella fugaz de los pensamientos
Cierra los ojos y verás como se fugan felices los presos
La libertad tiene precio;
La calle no olvida que mañana habrá vida y no hay garantías.

Conoce deprisa la dicha de los que no están enfermos
Contempla sentado, de brazos cruzados, rasgándote el pecho
El olor del recuerdo;
La calle maldita se bebe y vomita igual si es bendita.

Es la paciencia un don de experiencia y merecido deseo
Como sentir el calor al rozarte la piel la nieve de enero
Mas todo se acaba;
La calle vacía donde nadie moría, así nos decían.

Al final de este viaje finito dicen que hay un sueño:
La voz del recuerdo: la estrella fugaz de los pensamientos
Se acabó el recreo;
La calle dormita y oscurece deprisa...

… cuando todo está por vivir:

¡De qué sirve morir abandonado si cualquier leve brisa maneja a su antojo las almas olvidadas, que ni se encuentran, ni saben buscarse!

4 locas opiniones:

Amanda dijo... @ 19 de noviembre de 2009, 14:18

La libertad tiene un precio, a veces la soledad, otras la añoranza o el arrepentimiento.

Cuando se opta por ella, las luchas internas aparecen porque siempre se pierde algo en la elección.
Exige exclusividad.
Y también exige tiempo para adaptarse a ella.

Es muy bonito, inspira tristeza y nostalgia.

Un abrazo !!!

Marinel dijo... @ 24 de noviembre de 2009, 11:28

De nada sirve morir abandonado,en la más absoluta soledad y podredumbres mundanas...
De nada sirve dormitar mientras se vive,alojarse en la frialdad del no estar aunque se esté.
De nada sirve no ver más allá de lo visible, pues eso,nos hace volar en lugar de caminar sobre el duro asfalto.
Volando se consigue manejar mejor el timón que se nos pone en las manos,y se nos quita en contra de nuestra voluntad, o no...
Todo depende de uno mismo y de las ganas de caminar que se tengan.
O eso creo.
Besos.

Marinel dijo... @ 31 de diciembre de 2009, 10:53

No sé cuándo leerás esto,pero da igual:
FELIZ 2010
Brindo por que algún día vuelvas a desahogarte y lo hagas impregnado de felicidad.
Besos.

Camy dijo... @ 5 de enero de 2010, 13:19

Todo gira alrededor de uno sin apenas ser percibido por el resto.
Un desahogo un tanto melancólico pero real tan real como una calle vacía.
Feliz 2010

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