Quicuagésimo séptimo desahogo, buscando una melodía

Published by desahogandome under on 8:00:00 a. m.


Comenzó mi pequeña historia a orillas de un río de acero
Mis padres no fueron reyes, aunque naciera en enero
Me allanaron el camino, mientras dormía primero
Pero despertó mi conciencia y olvidé todos mis sueños.

Recuerdo una feliz infancia, nunca necesité nada
Quienes me dieron su sangre, también me dieron palabras
Ejemplos de lucha constante, la vida es una batalla
Nunca he sido un cobarde y aún tengo todas mis balas.

Creí después que con el amor no necesitaba alimento
Y pusé toda la pasión con cada descubrimiento
Pero enseguida aprendí que el dolor es lo que sientes más dentro
Y me he comido media vida y aún no sé a quién espero.

Hoy desgasto mi existencia sin saber qué me depara
Hoy que la rutina es bella y acompaña cuando escampa
Quise un camino salvaje y me quedé en la esperanza
Así que ahora solo puedo: recordar mis andanzas.

Porque van pasando los años y voy embalando el equipaje
Porque algún día tomaré el viaje hacia ninguna parte
Porque aún tengo que sufrir al despertar cada mañana
¡Que no traiga GPS el camión de la mudanza!

Quincuagésimo sexto desahogo, en deuda

Published by desahogandome under on 5:09:00 a. m.

Tibio. Entre dos mundos supuestos.
Caminando entre tinieblas los días más largos
y, Gozando de la luz de los inviernos.
Y muy Harto.
Del complejo de pollo nonato,
Del decreto,
De la vergüenza ajena y de la propia,
Del político, del gesto
y, Sobretodo harto: de uno mismo.
Con desidia, con distancia sabia,
con rencor por el camino distinto no recorrido
y, Sin fe: ni falta qué me hace (no es un secreto)
pero más que tibio, frío… como el acero hirviendo:
Así me encuentro.