octavo desahogo para ser feliz

Published by desahogandome under on 7:13:00 p. m.

El origen, descansando. En blanca madera, verde césped, paralelo al firmamento, meditando. Concluí demasiado pronto con un sencillo juego de palabras: ¿por qué “por qué”? Y así dejé de pensar en ello, creyendo solucionado El conflicto negándolo. Viví tranquilo.


Mucho antes, después de ser bautizado, haberme confesado ni sé las veces y recibido la primera comunión, me cuestioné la necesidad de Dios, o dios, y así hasta la existencia de la fe. Concluí, pronto, que sin creer era todo más sencillo. ¿Para qué, si coarta al ser humano?


Corolario:
El más común de los sentidos inspira nuestra ética, no un cura: Ni un dios. Un buen ejemplo adulto porque siempre enseñan los adultos. No sé es plenamente humano supeditando nuestra existencia en algo (que suele ser alguien) que ni vemos, ni olemos, ni gustamos, ni palpamos ni escuchamos.


¿Por qué?
¿Para qué?

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